Principalmente, el abuso es definido en el ámbito jurídico como el uso de un poder o facultad con fines distintos a lo establecido por la ley. El abuso sexual a niños, niñas y adolescentes es una realidad más cotidiana de lo que nos gustaría reconocer. Y al mismo tiempo, es una realidad oculta. Lo es tanto por su carácter delictivo inherente (el agresor intentará por todos los medios que sus actos no se revelen), pero también por el silencio al que las víctimas se ven condenadas. Este silencio se debe por una parte a las estrategias de manipulación ejercidas por el abusador, y por otra a la situación de indefensión en la que los niños, niñas y adolescentes víctimas se encuentran por las limitaciones propias de su edad. En ese contexto, el abuso sexual en los niños, niñas y adolescentes se refiere a contactos o interacciones entre un/a niño/a y un/a adulto/a, cuando el/la adulto/a (agresor/a) que lo utiliza para estimularse sexualmente él mismo, al menor de edad o a otra per...